Los compañeros de creación

A lo largo de su vasta carrera musical, Vinicius compuso centenas de canciones. Solo o en conjunto con otros compañeros, escribiendo solamente la letra o componiendo también la música, e incluso algunas veces componiendo la música para que otros escriban la letra. En ese centenar de canciones, algunos de esos compañeros cambiaron la vida de Vinicius y la historia de nuestra música popular. Desde la “invención de la Bossa Nova” y el éxito mundial al lado de Tom Jobim, hasta el comienzo de carrera de un joven Edu Lobo, Vinicius sembró su poesía en los más diversos y múltiples frentes sonoros. Directores, sambistas, jóvenes, ancianos, consagrados y novatos, todos desempeñaron un papel fundamental en la trayectoria musical de Vinicius. A seguir, mencionaremos algunos de los principales compañeros artísticos del poeta.

Edu Lobo

Cuando Edu Lobo tenía apenas 18 años, era un joven estudiante universitario de la carrera de Derecho. Ese mismo año, empezaría a trabajar lado a lado de Vinicius de Moraes, nada más y nada menos. El ya consagrado poeta y compositor solía pasar, en aquella época, temporadas en la ciudad de Petrópolis; allí conoció a una nueva generación de músicos, como Joyce, Francis Hime y el mismo Edu. La diferencia de edad no fue obstáculo para que los dos compusieran una serie de canciones muy exitosas, en la época. Juntos, ganaron también el primer Festival de la Música Popular del canal de televisión Record, con la marcante canción “Arrastão”.

Toquinho

Toquinho y Vinicius se conocieron, oficialmente, en Italia, a pesar de que el primero ya admiraba al segundo desde hacía mucho tiempo. Toquinho era amigo de Chico Buarque y había ido a Europa a hacerle compañía durante su exilio. Al conocer a Vinicius, Toquinho tenía 23 años y empezaron un trabajo musical en conjunto que sólo llegaría al fin con la muerte del poeta, once años después. Durante todo ese tiempo, Toquinho acompañó a Vinicius en su fase más popular de público, y a la vez, la fase más incomprendida por la crítica. Fue el momento de la gran liberación de una serie de convenciones, cuando el poeta se lanzó al mundo con un sinfín de shows y de discos. El par Vinicius-Toquinho realizó, entre grabaciones en estudio y en vivo, más de quince discos, además de componer clásicos como “Tarde em Itapoã”, “Carta ao Tom” y “Regra três”.

Otros pares

La lista de compañeros artísticos esporádicos de Vinicius es bastante larga. Encontramos desde jóvenes desconocidos en la época, como Jards Macalé y Francis Hime, hasta nombres ya consagrados, como Pixinguinha y Ary Barroso. Con uno de ellos, Chico Buarque, realizó pocas obras, pero que se convirtieron enseguida en éxitos que integrarán, para siempre, nuestro mejor cancionero. Además de estos que hemos citado, muchos otros nombres de artistas merecen destaque, como (los hemos puesto en orden alfabético): Adoniram Barbosa, Antonio Maria, Alaíde Costa, Ary Barroso, Antonio Madureira, Azeitona, Claudio Santoro, Fagner, Francisco Enoé, Francis Hime, Garoto, Haroldo Tapajós, Ian Guest, Jards Macalé, João Bosco, Marília Medalha, Moacir Santos, Mutinho, Nilo Queiroz, Paulo Soledade, Paulo Tapajós, Pixinguinha y Vadico.

Antonio Carlos Jobim

Tom Jobim y Vinicius de Moraes formaron uno de los pares musicales más famosos de todos los tiempos, no sólo en Brasil, sino en todo el mundo. Todo empezó a partir del encuentro de ambos en 1956, durante la realización de la banda sonora del espectáculo Orfeu da Conceição. En ese momento, empezaría un capítulo de oro en la historia de nuestra música popular, además de una amistad que duraría toda la vida. Autores de decenas de canciones, interpretadas por voces de diversas generaciones, juntos fueron los responsables de éxitos como “A Felicidade”, “Chega de Saudade”, “Eu sei que vou te amar” y, por supuesto, “Garota de Ipanema”.

Baden Powell

El trabajo en conjunto de Vinicius de Moraes y Baden Powell fue uno de los más intensos de toda la carrera del poeta. Al formar el par, pasaron casi tres meses viviendo juntos y componiendo sin parar en el departamento donde vivía Vinicius, en el barrio de Laranjeiras. El dúo siguió creando en muchos otros lugares, incluso en París, donde convivieron durante un tiempo. Además de una serie de sambas, que condujeron al compositor Vinicius a otros parajes, más allá de la Bossa Nova, el par Baden-Vinicius innovó con una especie de samba bahiana-carioca, que presentaba una cadencia y una poesía inéditos, hasta ese momento. El dúo bautizó esa extraordinaria tanda de canciones con el título de “Os Afrosambas”. El disco homónimo salió en 1966, y se transformó en un hito de la música popular brasileña.

Carlos Lyra

A los 25 años de edad, Carlos Lyra lo llamó por teléfono al poeta Vinicius de Moraes con la intención de que, tal vez, pudiesen componer juntos algunas canciones. Ese mismo día, empezó entre los dos un vínculo artístico fértil y una profunda amistad, consolidados con la creación de más de veinte músicas. Algunas, como la banda sonora del espectáculo “Pobre menina rica” (1962) y el “Hino da UNE”, de 1964, marcaron época y definieron algunos rumbos de la Música Popular Brasileña.